Una chica tímida, con esa mirada nerviosa que lo hace todo más real, se para en un callejón. No hay glamour, solo el hormigón y ella. Se mira alrededor, asegurándose de que nadie la vea. Luego, con las manos temblorosas, empieza a abrir su pantalón. Los dedos tiran del cierre, despacio al principio. Se abre la cremallera por completo y mete la mano dentro. Empuja la tela hacia los lados para mostrar su coño ya húmedo. Se frota un poco con los dedos, mirando a cámara como pidiendo permiso. Su voz es un susurro casi inaudible cuando lo dice: '¿Quieres follarme aquí?'. La timidez se mezcla con las ganas. Se agacha un poco, apoyando una mano en la pared sucia mientras con la otra sigue apartando la ropa para enseñar más. Quiere que le metan la polla ahí mismo, contra ese muro lleno de grafitis. Su respiración se acelera mientras espera. Es crudo, es amateur y es directo al grano.
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