La tenía a esta adolescente ebony clavada en el colchón y se la folló hasta que el cabecero se rompió antes de que ella pudiera decir algo. Le agarró el culo y se la empotró desde todos los ángulos. De repente, bajó el ritmo un segundo solo para verla suplicar y luego volvió a dársela como un animal. Se puso más duro y ella agarró el cabecero con fuerza. La dobló contra el suelo, contra el asiento trasero, y le dio una buena embestida por detrás hasta dejarla sin palabras.
Comentarios
0 comments