Dos twinks blancos van al grano sin perder tiempo. Uno de ellos, digamos que es Drake, se arrodilla sin decir una palabra... Se traga la polla del otro hasta el fondo, trabajándola con la boca. Es una mamada sucia y desordenada desde el primer momento. El otro twink solo mira, con las manos en las caderas. Después de un rato así, cambian de posición. Drake se inclina hacia adelante, presentando su culo. El otro escupe en su agujero y empuja directamente adentro. Sin lubricante, solo saliva y fuerza... Es un ajuste apretado pero lo hace igual. Empiezan a follar duro. Primero a perrito, con palmadas fuertes cada vez que mete hasta el fondo. Se les oye gruñir a los dos. La cara de Drake está aplastada contra el colchón. Luego dan la vuelta para hacerlo en misionero y que se vea todo bien claro. El activo está martillando sin parar, los huevos golpeando contra ese culito apretado con cada embestida.
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